jueves, 30 de septiembre de 2010

Para hacer posible un empleo estable y de calidad.

AES ha reiterado, desde su fundación, que la economía española vivía en una burbuja; que los datos macroeconómicos, positivos en líneas generales, ocultaban los problemas estructurales de un modelo económico basado en el consumo, la construcción y la abundancia de mano de obra no cualificada con salarios bajos. 

AES alertó de que pese a las encuestas del CIS existía una cierta preocupación entre los españoles por la situación socioeconómica que se desprendía de la microeconomía.

AES denunció, en su día, que el gobierno había aprovechado el cambio metodológico utilizado para medir las variables para ignorar los problemas estructurales de la economía española; problemas que no son producto de la gestión de Rodríguez Zapatero, pero que se han visto agravados por su falta de toma de decisiones.

Los informes generales, a lo largo de la primera legislatura de Rodríguez Zapatero, advertían que España se enfrentaría en breve a una crisis en el mercado laboral; fundamentalmente por la falta de cualificación de la mano de obra y por los problemas de productividad de la economía española.

Ni PSOE ni PP, que guardó silencio en este tema, quisieron iniciar un cambio de tendencia en nuestro mercado laboral. Ambos, cada uno en su legislatura, se conformaron con las cifras de creación de empleo, olvidando siempre la lenta destrucción del mismo, factor que quedó en segundo plano por el incremento del empleo. El empleo ha estuvo creciendo en el sector servicios y en el sector de la construcción; sobre todo en la mano de obra sin cualificar. Un empleo escasamente recurrente, sujeto a los ciclos del mercado (lo que se evidencia por la alta tasa de temporalidad que tiene el mercado laboral español).

AES ya puso de manifiesto, antes de que se hablara de crisis, cuando PSOE y PP preferían mirar hacia otro lado, que el final de la burbuja inmobiliaria iba a generar una bolsa de desempleo, fundamentalmente inmigrante, que, por su falta de cualificación, sería de difícil recolocación, viéndose estos trabajadores abocados a la economía sumergida cuando no a la delincuencia. Situación que ahora comienza a ser una realidad de difícil solución ya que, por ejemplo, el sector agrario continúa constreñido por la insensata decisión de reducir la producción agroalimentaria en la Unión Europea.

AES subrayó, durante la campaña electoral de 2008, del problema que presenta una de nuestras industrias base: el turismo. Industria que también absorbe un volumen importante de mano de obra no cualificada. España tiene pendiente una profunda reconversión en su sector turístico para hacer frente a los nuevos centros europeos de atracción.

AES entiende que es necesario dar un nuevo impulso al sector industrial español. Este sector es el que genera puestos de trabajo recurrentes, más estables y menos sensibles a los ciclos de mercado. 

AES va a trabajar por el cambio de esta tendencia para facilitar la creación de un puesto de trabajo mejor y más estable. Para ello propondremos:

1º. La focalización de las ayudas, para su impulso, en el sector industrial.

2º. El apoyo público a la creación de nuevas empresas a través de políticas adecuadas. Para ello, en acuerdo con las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos a través de un Plan Nacional de Reindustrialización, será necesario: una política agresiva de reducción del Impuesto de Sociedades colocándolo muy por debajo de la media de la Unión Europea para generar la llegada de nuevas empresas; una política de exenciones y cesión de suelo para la instalación de las mismas; mejorar la capacidad inversora del Estado reduciendo las transferencias a las Comunidades Autónomas.

3º. Generar empleo sostenible favoreciendo el trabajo por cuenta propia. Para ello es necesario contar con los Ayuntamientos para reducir el IAE. También propondremos una nueva política fiscal en la que los Autónomos vean reducida, durante cinco años, la cuota de la Seguridad Social.

4º. Apoyar la estabilización del empleo joven aplicando, durante los cinco primeros años de actividad profesional, una política fiscal de módulos para jóvenes (hasta los treinta años) recién incorporados a la vida laboral en régimen de autónomos (despachos de abogados, programadores, gestorías, procuradores, corredores de seguros, arquitectos, aparejadores, médicos, enfermeros y similares).

5º. Crear, ampliar y estabilizar el empleo agrario mediante un cambio de política. Exigiremos modificaciones en la Política Agraria Comunitaria de tal modo que exista una mayor  libertad a la hora de producir, estableciendo horquillas amplias en las cuotas, permitiendo tanto la competencia como la liberalización de los precios. 

AES buscará fórmulas que permitan a los productores elevar sus márgenes de beneficio en detrimento de la red de intermediarios.

AES propugnará que se incentive con fondos públicos la instauración de una política laboral sustentada en la justicia social, tal y como se entiende en la Doctrina Social de la Iglesia.

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